por KM0 Slow Food | Abr 16, 2014 | Restaurantes Km0 Slow Food, Recetas de cocineros Km0 de Slow Food Catalunya., General, Uncategorized @ca
RECEPTA DEL COCINERO VICTOR QUINTILLA DEL RESTAURANTE LLUERNA DE SANTA COLOMA DE GRAMENET
Ingredients
Patata del bufet (250 gr)
Mantega (40 gr)
Nata (100 gr)
Rovell d’ou ecològic (4 unitats)
Metil (14 gr per Qg de puré de patata)
Suc de rostit de pollastre
Oli d’oliva
Tòfona negra (20 gr)
Oli de girasol (250 gr)
Germinats de remolatxa
Sal
Pebre
Elaboració
A: Fer el puré de patata del bufet:
– Pelar les patates i bullir-les fins que estiguin cuites. Fer un puré de patata cremós amb la Thermomix, amb molta mantega, oli d’oliva i sal. Reservar.
– Utilitzarem la meitat del puré. Afegir 14 gr de metil per quilogram de puré de patata. Omplir mànigues pastisseres i reposar durant 6 hores.
B: Fer la parmentier de trufa
– Utilitzarem l’altra meitat del puré. Farem una crema afegint la nata i la pell de la trufa negra xafada amb forquilla. Reservar.
C: Oli de tòfona
– Triturar amb la Thermomix l’oli de girasol i la tòfona.
C: Acabar i emplatar:
– Encamisar els motllos amb puré de patata. Posar a dintre un rovell i omplir amb parmentier de tòfona negra. Tancar el motllo amb puré de patata i metil.
– Fornejar 5 minutes a 190º C.
– Col·locar en un plat, salsejar amb suc de rostit, afegir oli de tòfona negra.
– Decorar amb germinats de remolatxa

por KM0 Slow Food | Mar 23, 2014 | Restaurantes Km0 Slow Food, Recetas de cocineros Km0 de Slow Food Catalunya., General, Uncategorized @ca
RECETA DEL COCINERO MARC ESTEVE DEL RESTAURANTE PEZCOLORAO DE LLORET DE MAR
ingredientes
Cebolla tierna del huerto de Miquel de Tossa
Tomates de colgar de Can Nitus
Sepia de Lloret de Carlos Pujol ( Si no es de Lloret no pasa nada ?
Pescado tipo araña de cabeza negra , ratas , congrio … ) de Carlos Pujol
fideos
vino blanco
ajo y aceite
Sal , aceite , pimienta
picada
pan frito
ajo
perejil
Hígado de rape
Elaboracion
Cortamos la cebolla bien pequeña y la ponemos en una cazuela a sofreír , cuando sea
bien dorada añadimos un chorro de vino y dejamos que vaya quedando bien oscura , una vez oscura le añadimos
la sepia cortada pequeñita y 2 tomates rallados y dejamos que se ablande un poco la sepia
Ir hañadiendo un poco de caldo para que no quede seco , entonces añadir los fideos los sofreímos
un poco con el sofrito y añadimos caldo , cuando rompa a hervir el caldo añadimos la picada
que hemos hecho con el ajo , pan tostado , perejil e hígado de rape .
Aparte salamos y pimentamos el pescado en rodajas , lo harinamos y lo freimos casi casi vuelta y vuelta ,
una vez hecho lo ponemos en la cazuela con los fideos .
Cuando los fideos estén casi al punto añadimos una cucharadita de ai i oli anegado dentro
y vamos moviendo los fideos para ligarlo todo y hasta que estén en su punto .
por KM0 Slow Food | Feb 28, 2014 | Prensa, General
El próximo día 3 de marzo tendrá lugar en la Sala Cotxeres del Palau Robert de Barcelona el acto de entrega de diplomas a los 46 restaurantes y cocineros que este año formarán parte de la red Km0-Slow Food. Un rato antes, a las 11:00 los responsables de km0 Cataluña y el presidente de Slow Food Internacional, Carlo Petrini, ofrecerán una rueda de prensa a todos los periodistas asistentes. Al mismo tiempo, y desde las 10.00 h, más de 40 productores vinculados a Slow Food ofrecerán sus productos en un mercado Slow Food.
Por la tarde ,en el restaurante ca N’Armengol de Santa Coloma tendrá lugar una comida ofrecida por los cocineros Víctor Quintillà del Restaurante Lluerna de Santa Coloma, Artur Martínez del Restaurante Capritx de Terrassa y Quim Casellas del Restaurante Casamar de Llafranc, todos tres restaurantes Km0-Slow Food galardonados con estrellas Michelín. La jornada la cerrará una visita guiada al Campus de la UB de la Alimentación de Torribera, por su director Marius Rubiralta y por el responsable de la Bullipedia, Pere Castells.
A través del siguiente enlace encontrarán las fotografías realizadas durante el acto de entrega de las placas Km0 Slow Food el lunes 3 de marzo en la sala cotxeres del Palau Robert de Barcelona.
Para descargar les fotografías en alta calidad es necesario apretar encima de la foto que se abra i después descargar.
https://www.dropbox.com/sh/kkleobcaklpwk3f/zkjzq7el4r
Para más información sobre Km0 Slow Food : www.slowfoodcatalunya.cat
Para material y / o entrevistas: premsa@km0slowfood.cat
Neus Monllor 692974183, Enric Milla 653838010, Martí Rosàs 658927105
RESTAURANTES CATALANES KM0-SLOW FOOD 2014
Priorat:
Matias Fernández QUINOA Falset
Catalunya Central:
Jordi Gómez CAL BLASI Berga
Jordi Poch LA FONDA DEL SAUMELL Vallbona d’Anoia
Carme Clotet NIU NOU Bagà NUEVO
Marcel Cardona CAL FUSTER Serrateix NUEVO
Ignasi Camps CA L’IGNASI Cantonigròs NUEVO
Empordà:
Lola Puig EL FORT Ullastret
Quim Casellas CASAMAR Llafranc
Rosina Miserachs ANTAVIANA Figueres
Martí Rosàs CA LA MARIA Llagostera
Marc Esteve PEZ COLORAO Lloret NUEVO
Vallès:
Anna Tengo CAN MAJOR Montmeló
Isaac Gomez CAP I CUA Cerdanyola del Vallès NUEVO
Andreu Vilà TARAMBANA Cardedeu NUEVO
Garraf:
Valentí Mongay LA SALSETA Sitges
Francesc Rafecas LA NANSA Sitges
Jordi Carbó CAL SALDONI Sant Pau d’Ordal
Tarraco:
Ramón Martí EL LLAGUT Tarragona
Xavier Fabra QUINTA FORCA Nulles
Nelson Ribal LA GRAVA El Morell
Gaetano Martucci SELMELLÀ El Pont d’Armentera NUEVO
Carles Barneda ART L’Espluga de Francolí NUEVO
David Amoros LOLA TAPAS Tarragona NUEVO
Manja Jonker ARIDIDAM Montferri NUEVO
Vázquez Montalbán BCN:
Jordi Artal CINC SENTITS Barcelona
Babina Garcia CASA NOSTRA Corbera de Llobregat
Alfons Bach MAM I TECA Barcelona
Jordi Casas ALLIUM Barcelona
Artur Martinez CAPRITX Terrassa
Guillem Oliva MONVÍNIC Barcelona
Guillem Oliva FASTVÍNIC Barcelona
Víctor Quintillà LLUERNA Santa Coloma de Gramanet
Gerard Sans EL FILETE RUSO Barcelona
Enric Millà RASPUTIN Barcelona
Pere Carrió EL GAT BLAU Barcelona
Gonzalo Martinez ESPAI BO I SA Barcelona NUEVO
John Wearne RASOTERRA Barcelona NUEVO
Eva Davò EL DIVÁN DE LOS SENTIDOS Cornellà de Llobregat NUEVO
Susana Aragón ONA NUIT El Prat de Llobregat NUEVO
Jordi Limón SOMORROSTRO Barcelona NUEVO
Pirineus:
Joan Luque EL CELLER DELS JOGLARS Montardit
Lleida:
Ramon Gaspa LO PONS Ponts
Mercè Camins CASA MERCÈ Fontdepou
Enric Millà EL DIEN Vallfogona de Balaguer
Zaraida Cotonat FOGONY Sort
Sergi Ortiz L’ANTIC FORN Cervera NUEVO
por KM0 Slow Food | Ene 28, 2014 | Prensa, General, Uncategorized @ca
El próximo día 3 de marzo tendrá lugar en la Sala Cotxeres del Palau Robert de Barcelona el acto de entrega de diplomas a los restaurantes y cocineros que este año formarán parte de la red Km0 – Slow Food . Un rato antes , a las 12.00h el presidente de Slow Food Internacional , Carlo Petrini , ofrecerán una rueda de prensa a todos los periodistas asistentes . Al mismo tiempo y desde las 10:30 más de 40 productores vinculados a Slow Food ofrecerán sus productos en un mercado de la tierra .
Por la tarde , el restaurante es Armengol de Santa Coloma tendrá lugar un almuerzo ofrecido por los cocineros Víctor Quintillà del Restaurante Tragaluz de Santa Coloma, Artur Martínez del Restaurante Capricho de Terrassa y Quim Casellas del Restaurante Casamar de Llafranc , todos tres restaurantes Km0 – SlowFood galardonados con estrellas Michelín . La jornada la cerrará una visita guiada al Campus de la UB de la Alimentación de Torribera , por su director Marius Riburalta y por el responsable de la Bullipedia , Pere Castells.
por KM0 Slow Food | Nov 26, 2013 | Prensa, General
ARTICULO WEB PUBLICADO EN:
http://www.revistanamaste.com/la-eco-gastronomia-que-esta-cambiando-el-mundo/
Un pequeño caracol simboliza la (lenta) corriente que está empezando a convertirse en un sorprendente movimiento progresista de alcance internacional. Todo comenzó en el año 1986 en la ciudad italiana de Bra cuando 62 italianos amantes de la buena mesa decidieron decir “basta” a la comida rápida. Ante la amenaza que representaba la llegada de los McDonals y otros sucedáneos alimenticios para la salud y el estilo de vida sano y natural, decidieron organizarse. Para ello crearon Slow Food, una organización que permitiera mejorar la calidad de los alimentos y crear las condiciones para poder dedicar tiempo para disfrutarlos. En resumen, volver a disfrutar de la buena comida saboreada con deleite y sin prisas. Lo que no debían sospechar estos italianos amantes de la buena mesa es que defender la gastronomía les llevaría a convertirse en un movimiento de vanguardia en la defensa de los agricultores, de la diversidad y de la agricultura ecológica. A medida que investigaban en los ingredientes que se necesitan para obtener un buen alimento, se dieron cuenta que todas las piezas del proceso están unidas, y que tan importante es la figura del agricultor, como la del cocinero, como la de la semilla… Es un proceso indivisible en el que todos esos eslabones de la cadena debían tratarse con conciencia, respeto y amor.
Slow Food pretende ser una alternativa a la aceleración y la prisa que se han ido inmiscuyendo en todas las facetas de nuestra vida y uno de los terrenos que ha conquistado con más fuerza ha sido el de la alimentación. Uno de los matrimonios más dañinos para nuestro organismo y nuestra calidad de vida ha sido el que han formado la alimentación y las prisas. Todos somos testigos y víctimas de la consumación de ese matrimonio y de la dañina criatura que ha generado: el Fast Food (que no es otra cosa que una manera snob de decir: comida basura ingerida casi compulsivamente).
Esta idea que nacía como respuesta a la amenaza que supone la velocidad a la que estamos sometidos, y de la que ya casi todos somos esclavos se ha convertido en algo más. Cuando estos 62 italianos, encabezados por el periodista Carlo Petrini, ponían en marcha este movimiento tal vez no sospechaban que el reto de plantarle cara al Fast Food es un reto mucho mayor de lo que parece, porque cambiar esa tendencia supone cuestionar muchos de los valores que sostienen nuestro actual sistema económico y social, basado en el consumismo como única respuesta al vacío interior y al estrés. Defender la gastronomía les ha llevado a defender la biodiversidad, las tradiciones locales y la agricultura biológica, a atacar los productos transgénicos y la privatización de los dones que nos ofrece la naturaleza por parte de las multinacionales, y tantos otros peligros que se ciernen sobre los alimentos que nos llevamos a la boca.
Conexión entre el plato y el planeta
La trascendencia del alimento en la vida cotidiana es mucho mayor de lo que podemos imaginar. Lo que comemos ejerce también un profundo efecto en nuestro entorno: en el paisaje del medio rural, en la pervivencia de las tradiciones y en la biodiversidad de la Tierra. Por eso desde esta organización sostienen que un auténtico gastrónomo no puede ignorar la íntima conexión entre el plato y el planeta
.
Otra de las conclusiones a las que han llegado después de años de trabajo es que los agricultores deben ser protegidos. En todo el mundo este colectivo sufre una misma dolencia: han perdido su autoestima. Deben tener una remuneración justa por el importante trabajo que realizan ya que su labor influye directamente en nuestra salud.
Slow Food considera que el disfrute de alimentos y vinos excelentes debe combinarse con los esfuerzos para salvaguardar los innumerables quesos, cereales, verduras, frutas o razas animales tradicionales que están desapareciendo por culpa de la uniformidad alimentaria y de los agronegocios.
Esto les ha llevado de la mesa al compromiso y al activismo político y social.
Con el tiempo, estos amantes de la gastronomía comprometidos con los problemas de nuestro tiempo han demostrado que su iniciativa es una manera sencilla de infundir alegría en nuestras vidas cotidianas. En este momento están realizando una labor de sensibilización y compromiso que va más allá de lo que en un principio pudieron sospechar.
Ahora Slow Food es una organización internacional con 80.000 asociados que está tejiendo una tupida red que une a los productores con los co-productores (actualmente conocidos como consumidores). Esta asociación apuesta por eliminar de nuestro vocabulario la palabra consumidor y abogan por convertir a esta figura -es decir, a todos nosotros- en co-productores. Y no les falta razón, porque un consumidor bien informado de cómo se han producido los productos que va a adquirir deja de ser un mero individuo que consume y pasa a convertirse en una parte activa en la cadena de producción. Es decir, un consumidor con criterio puede influir con sus decisiones a la hora de comprar en la manera en que se produce lo que compra.
Una de las actividades que organizan en Slow Food es la educación del gusto porque según explican despertando y entrenando nuestros sentidos, se redescubre el disfrute de comer y se comprende la importancia de saber de dónde viene la comida que comemos, quién la hace y cómo la hace.
Otro de los eventos más sonados es Terra Madre, un encuentro mundial anual en el que recientemente se han reunido 5.000 agricultores de todo el planeta, con 1.000 cocineros, entre ellos Ferrán Adrià, el cocinero español más internacional, y 250 universidades. El mundo de la ciencia estuvo encabezado por uno de los científicos más interesantes de nuestro tiempo, Fritjof Capra, autor del Tao de Física. Una de las conclusiones a las que han llegado es que el modelo de la agricultura industrial está agotado y la agricultura ecológica y sostenible es la alternativa.
La locura del Fast Life.
Nuestro siglo, que se inició y se ha desarrollado bajo el estandarte de la civilización industrial, inventó primero la máquina y después la convirtió en su modelo de vida. Estamos esclavizados por la velocidad y todos sucumbimos a un mismo virus maligno: Fast Life, la vida rápida, que trastorna nuestros hábitos, viola la privacidad de nuestros domicilios y nos fuerza a comer Fast Foods, comidas rápidas.
Para ser digno de su nombre, el Homo Sapiens debe liberarse de la velocidad antes de que ésta le degrade a la categoría de especie en peligro de extinción. Una defensa firme del placer material reposado es el único camino para combatir la locura de la Fast Life. Existe la posibilidad de que unas dosis adecuadas de genuino placer sensorial y de disfrute lento y prolongado nos protejan del contagio de esas multitudes que confunden el delirio con la eficiencia.
Filosofía Slow Food.
Creemos que cada uno de nosotros tiene el derecho fundamental al deleite y, como consecuencia, la responsabilidad de proteger la herencia de los alimentos, la tradición y la cultura que hacen que ese placer pueda existir. Nuestro movimiento está basado en el concepto de eco-gastronomía, el reconocimiento de las fuertes conexiones entre el plato y el planeta.
El Slow Food significa comida buena, limpia y justa. Creemos que los alimentos que comemos deben tener un buen sabor; que deben ser producidos de una forma limpia, que no dañe al medio ambiente, al bienestar de los animales o a nuestra salud; y que los productores de alimentos deben recibir una compensación justa por su trabajo.
Nos consideramos co-productores, no consumidores, porque informándonos de cómo se producen nuestros alimentos y apoyando activamente los que los producen, llegamos a formar parte y a ser un colaborador del proceso de producción.